Y ahora solo toca pasar de página, y olvidar todo lo que pasó entre nosotros.
Nada volverá a ser lo mismo. Ni tú, ni yo.
Pero seré fuerte y no me dejaré llevar por los recuerdos, ya que nada tuyo me importa ya.
viernes, 11 de noviembre de 2011
domingo, 6 de noviembre de 2011
sábado, 5 de noviembre de 2011
Todo lo que hagas será insignificante, pero si no lo haces tú, nadie lo hará.
-Supongo que es solo que no lo entiendo. ¿Para qué molestarse en cogerle cariño a algo cuando a) Nunca va a durar, y b) Duele de narices cuando termina? -Hago un gesto exasperado con la cabeza-. Porque si todo es finito, si todo tiene un principio, un nudo y un fin determinados, ¿para qué empezar? ¿Qué sentido tiene cuando todo conduce a "El Final"? -Me soplo el flequillo para apartármelo de la cara antes de continuar-. Y no me refiero a la muerte como... -Señalo a mi gata con la cabeza-. Aunque eso al final también lo sufrimos todos sin importar lo mucho que luchemos para evitarlo.
Asiente.
-Me refiero a la muerte en un sentido más metafórico. En el sentido "nada dura para siempre", ¿sabes? Porque es cierto, nada está hecho para durar. Nada. Ni una sola cosa.
+Pero, chica... -empieza a decir, aunque se calla cuando le exijo silencio con un gesto.
-Escucha, antes de que intentes venderme todo ese rollo sobre 'ver el lado positivo de las cosas' que te mueres por soltar, dime algo que no tenga fin.
Se queda callada.
-No puedes, ¿verdad? -inquiero-. A menos que vayas a decir Dios, o el 'amor universal' o algo parecido... Pero no me refiero a eso. Mis padres están a punto de separarse y, afrontémoslo, Él y yo también lo dejaremos algún día. Y si eso es un hecho inevitable, entonces... -Niego con la cabeza y me sueno la nariz-. Bueno... En ese caso puedo tomar el control de la situación y ser yo quien decida cuándo. Le haré daño antes de que él me lo haga a mí. Porque dos cosas son seguras: a) Se va a terminar, y b) Alguien va a salir herido. Así que ¿por qué ese alguien debería ser yo? -Aparto la mirada antes de sorber por la nariz y fruncir los labios-. Escucha lo que te digo: de ahora en adelante seré la CHICA TEFLÓN. TODO ME RESBALA, NO ME APEGO A NADA.
+¿Sabes una cosa? Tienes razón. Tienes toda la razón del mundo -asegura, y me pilla desprevenida-. Todo es finito. Y también tienes razón al decir que tu novio y tú lo dejaréis en algún momento, y no solo porque todo se acaba, como bien has dicho, sino porque así es como son las cosas. La mayoría de las relaciones de adolescentes no llegan a cuatro meses.
-¿Es eso lo que piensas de tu novio y de ti? -Tiro de la manta para taparme mejor, sin dejar de mirar a mi amiga-. ¿Qué no llegaréis a los cuatro meses?
Frunce los labios y desvía la mirada.
+Yo... intento no pensar demasiado en eso -asegura, aunque no me lo trago-. Pero lo que quiero decir es que el simple hecho de que algo termine, no significa que sea malo, que alguien vaya a salir herido o que no debería haber ocurrido nunca. Nada de eso. Porque si cada paso nos lleva al siguiente, ¿cómo maduraríamos si evitáramos todo lo que puede hacernos daño?
La miro y asiento levemente. Entiendo su punto de vista, pero no lo comparto ni un poco.
+Así que no nos queda más remedio que seguir adelante, salir del hoyo y esperar lo mejor. ¿Y quién sabe? , tal vez aprendamos un par de cosas por el camino. Supongo que lo que intento decir es que no puedes huir de algo solo porque sabes que no va a durar. Tienes que quedarte ahí, dejar que suceda. Es la única forma de avanzar. Piénsalo, si no le hubieras dicho que sí a "Él" cuando te pidió salir, si no hubieras rescatado a esa niña del accidente... Bueno, te habrías perdido un montón de momentos maravillosos.
La miro a los ojos; tengo ganas de discutir su afirmación, pero no digo una palabra.
+Él es un chico muy guapo, cariñoso, simpático, gracioso, te hace sentir bien, y está loco por ti. No creo que debas echarlo todo por la borda tan pronto. Además... -La oigo, pero no la estoy escuchando del todo-, nno deberías tomar ese tipo de decisiones cuando te encuentras tan alterada.
-Lo sé, pero, de todas formas, no he cambiado de opinión. Entiendo tu punto de vista pero no estoy de acuerdo.
+ No tomes elecciones precipitadas. Puede que te arrepientas...
-Todo lo que hagas será insignificante, pero si no lo haces tú, nadie lo hará.
Asiente.
-Me refiero a la muerte en un sentido más metafórico. En el sentido "nada dura para siempre", ¿sabes? Porque es cierto, nada está hecho para durar. Nada. Ni una sola cosa.
+Pero, chica... -empieza a decir, aunque se calla cuando le exijo silencio con un gesto.
-Escucha, antes de que intentes venderme todo ese rollo sobre 'ver el lado positivo de las cosas' que te mueres por soltar, dime algo que no tenga fin.
Se queda callada.
-No puedes, ¿verdad? -inquiero-. A menos que vayas a decir Dios, o el 'amor universal' o algo parecido... Pero no me refiero a eso. Mis padres están a punto de separarse y, afrontémoslo, Él y yo también lo dejaremos algún día. Y si eso es un hecho inevitable, entonces... -Niego con la cabeza y me sueno la nariz-. Bueno... En ese caso puedo tomar el control de la situación y ser yo quien decida cuándo. Le haré daño antes de que él me lo haga a mí. Porque dos cosas son seguras: a) Se va a terminar, y b) Alguien va a salir herido. Así que ¿por qué ese alguien debería ser yo? -Aparto la mirada antes de sorber por la nariz y fruncir los labios-. Escucha lo que te digo: de ahora en adelante seré la CHICA TEFLÓN. TODO ME RESBALA, NO ME APEGO A NADA.
+¿Sabes una cosa? Tienes razón. Tienes toda la razón del mundo -asegura, y me pilla desprevenida-. Todo es finito. Y también tienes razón al decir que tu novio y tú lo dejaréis en algún momento, y no solo porque todo se acaba, como bien has dicho, sino porque así es como son las cosas. La mayoría de las relaciones de adolescentes no llegan a cuatro meses.
-¿Es eso lo que piensas de tu novio y de ti? -Tiro de la manta para taparme mejor, sin dejar de mirar a mi amiga-. ¿Qué no llegaréis a los cuatro meses?
Frunce los labios y desvía la mirada.
+Yo... intento no pensar demasiado en eso -asegura, aunque no me lo trago-. Pero lo que quiero decir es que el simple hecho de que algo termine, no significa que sea malo, que alguien vaya a salir herido o que no debería haber ocurrido nunca. Nada de eso. Porque si cada paso nos lleva al siguiente, ¿cómo maduraríamos si evitáramos todo lo que puede hacernos daño?
La miro y asiento levemente. Entiendo su punto de vista, pero no lo comparto ni un poco.
+Así que no nos queda más remedio que seguir adelante, salir del hoyo y esperar lo mejor. ¿Y quién sabe? , tal vez aprendamos un par de cosas por el camino. Supongo que lo que intento decir es que no puedes huir de algo solo porque sabes que no va a durar. Tienes que quedarte ahí, dejar que suceda. Es la única forma de avanzar. Piénsalo, si no le hubieras dicho que sí a "Él" cuando te pidió salir, si no hubieras rescatado a esa niña del accidente... Bueno, te habrías perdido un montón de momentos maravillosos.
La miro a los ojos; tengo ganas de discutir su afirmación, pero no digo una palabra.
+Él es un chico muy guapo, cariñoso, simpático, gracioso, te hace sentir bien, y está loco por ti. No creo que debas echarlo todo por la borda tan pronto. Además... -La oigo, pero no la estoy escuchando del todo-, nno deberías tomar ese tipo de decisiones cuando te encuentras tan alterada.
-Lo sé, pero, de todas formas, no he cambiado de opinión. Entiendo tu punto de vista pero no estoy de acuerdo.
+ No tomes elecciones precipitadas. Puede que te arrepientas...
-Todo lo que hagas será insignificante, pero si no lo haces tú, nadie lo hará.
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