viernes, 23 de diciembre de 2011

-

Me enseñaron a no arrepentirme de mis actos, a confiar en mí misma. Me enseñaron a vivir cada segundo como si fuera el último suspiro. Me enseñaron a sonreír a los problemas. Me enseñaron que llorar es importante, pero de felicidad. Me enseñaron que la vida es bella. Me enseñaron lo que vale la pena. Me enseñaron a respetar a las personas que quiero. Me enseñaron en lo que puedo confiar. Me enseñaron a reír con locura. Me enseñaron a elegir por mí misma. Me enseñaron como saber quien siempre va estar a tú lado. Me enseñaron lo que vale la pena perder. Me enseñaron a valorar lo que tengo. Me enseñaron que debo luchar por mis sueños. Me enseñaron que vale la pena gritar, aún cuando nadie puede oírte. Me enseñaron le verdadera belleza. Me enseñaron que tengo todo aquello que no se puede pedir. Me enseñaron a superar los problemas, a hacerme más fuerte. Me enseñaron que lo más importante es la verdad. Me enseñaron a amar, a querer, pero nunca a odiar. Me enseñaron que la vida lo que te da te quita. Me enseñaron todo aquello a lo que las palabras no llegan. Me enseñaron que vale la pena siempre intentarlo una vez más. Me enseñaron que las páginas en blanco son solo pausas. Me enseñaron que las historias son interminables. Me enseñaron a encontrar la magia de las sonrisas. Me enseñaron lo que soy, y lo que siempre querré ser. Me enseñaron a ser yo. 
Tengo mil millones de defectos, sí. Soy tonta y me entero de cosas de las que me gustaría no enterarme. Soy incapaz de quedarme callada dos minutos, o de estar sin reír a veces cuando no hay que hacerlo o en los momentos serios. A veces me vuelvo loca y grito, MUCHAS veces. Me pico sin motivo, hay veces que los piques me duran dos minutos, pero otras veces me duran días, semanas e incluso meses. Cuando me doy cuenta de que es una tontería, pido perdón y digo que nunca más volveré a hacerlo, aunque todos sabemos que volverá a pasar.
He metido muchas veces la pata por decir algo que no debía, por esos comentarios tan desafortunados que suelo decir, a veces lo que digo no les agrada a los demás y por ello tengo que decidir con las mejores palabras lo que voy a decir ; primero me muerdo la lengua, luego cuento hasta diez, después respiro tres veces, pienso, y me vuelvo a morder la lengua, entonces, digo lo que tenía planeado.
Me he caído muchas veces, pero sorprendentemente sigo en pie, y pienso seguir estándolo durante mucho tiempo. Me he tropezado con la misma piedra, del mismo camino, del mismo lugar, del mismo país, del mismo continente, y del mismo mundo, una y otra vez ; pero por eso, no voy a coger otro camino que me aísle de aquel lugar donde siempre termino tropezando ya que algún día podré evitar esa piedra, aunque ese día aún no haya llegado.
Pienso lo que quiero y digo lo que puedo, admito cuando las cosas están bien, y cuando están mal. Lo hago porque puedo, y, aunque no quiero, sé lo que tengo que hacer.
Puedo ser la más simpática, pero también puedo llegar a ser la más antipática, aunque sin embargo lo doy todo por aquel a quien quiero. 
Si me pillas de mal humor te puedo hacer sentir mal, pero si me pillas de buenas, aunque estés mal, te robaré una sonrisa, pues eso de hacer sentir bien a la gente no se me da nada mal.
Sí, soy única, tan única que no encontraras una persona como yo, tan rara como especial.

No hay comentarios:

Publicar un comentario